El 20 de enero de 1913 pasó a formar parte de la historia del Athletic como el día en el que se puso la primera piedra de San Mamés. Siete meses después, el 7 de agosto de 1913 se celebra, ante 3.500 espectadores, el primer partido: un Athletic-Racing de Irún. El primer goleador no podía ser otro que Rafael Moreno "Pichichi". El partido concluía 1-1
y así comenzaba la historia de 'La Catedral'.

De esas primeras 3.500 que presenaciaron el primer encuentro hasta los 40.000 que pueden sentarse hoy en San Mamés, son muchas las remodelaciones que ha sufrido el estadio. Quizá la más importante fue la realizada en 1952 por los arquitectos Carlos de Miguel, Antonio Magdaleno y Antonio Domínguez que ganaron el concurso con una original idea: construir la tribuna principal adornada con un arco. Ese arco se ha convertido en uno de los grandes símbolos del club.
En sus casi 94 años de historia son innumerables las tardes y noches mágicas que han presenciado sus fieles. Desde la consecución de títulos ligueros a victorias que salvaban al equipo del descenso, como la del año pasado contra el Zaragoza o la de la temporada 1995-96 en la última jornada ante el Rayo Vallecano que libraba al equipo de jugar la promoción.

Pero una de las tardes más recordadas es la del 16 de enero de 1957 cuando en cuartos de final de la Copa de Europa,
el malogrado Manchester United de Bobby Charlton visitó 'La Catedral'. El césped nevado y un 5-3 a favor de los leones hizo que aquella tarde entrara en la historia del club. Y en los últimos años, la mágica remontada del 22 de enero de 2005 ante Osasuna pasando del 0-3 al 4-3 en media hora y culminada por Guerrero.
Pero los cimientos de San Mamés no son sólo especiales, la grada que llena las tribunas también lo es. La afición rojiblanca siempre ha sido catalogada como fiel y respetuosa. Y esto le ha llevado a ser alabada tanto por jugadores del club como por los rivales. Uno hace que se emocione cuando escucha a un rival decir que San Mamés es un campo especial y que le infunde respeto la afición y el ambiente que se crea.
Sin embargo, entre la temporada pasada y la actual, los rivales han perdido el respeto a 'La

Catedral'. El Athletic es, con 6 puntos (una
victoria, tres empates y seis derrotas), el peor equipo como local de la liga y el segundo peor local de las principales ligas europeas (Alemania, Holanda, España, Francia, Inglaterra, Italia y Portugal). Sólo el Vitória Setúbal portugués que tiene 5 puntos y un partido menos tiene peores números que los bilbaínos.
Los números demuestran que San Mamés se ha convertido en un campo propicio para puntuar cuando históricamente ha sido un campo que ha dejado escapar muy pocos puntos. En los 29 partidos de las dos últimas temporadas, el Athletic ha ganado 8 partidos, ha empatado 9 y ha perdido 12 cosechando 33 puntos de 87 posibles, es decir, un 37,9%. Esta temporada los números son aún peores que la pasada. En diez partidos se han perdido los mismos partidos y se ha encajado un gol menos que en toda la campaña pasada.
Parece consecuente que la mala situación del Athletic tiene mucho que ver con esta sangría de puntos que vuelan del feudo rojiblanco. Desde la temporada 1997/98 a la temporada 2004/05 el Athletic promediaba 34 puntos en San Mamés y la pasada fueron 27 y en la actual ni ganando lo

que queda se llegaría a esa cifra. Y si en los dos últimos años se han conseguido el 37,9% de los puntos, en los ocho años anteriores se sumaron el 59,6%. Y mientras antes se ganaba uno de cada dos partidos, ahora se gana uno de cada cuatro.
Con el nuevo San Mamés en el horizonte, los cimientos de 'La Catedral' sabiendo que ya han visto pasar a sus grandes mitos como Pichichi, Zarra, Iribar, Clemente o Guerrero parece haber perdido su magia, su encanto y, lo que es más importante, su respeto...
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